En la cima de una enorme roca, incrustados en las laderas de enormes
montañas, a un lado del río, con figuras orientales excéntricas, multicolores,
que iluminan la cima de un volcán extinto. Sitios donde el hombre se arroja a
la meditación y en busca de la paz espiritual. Además de ser centro de enseñanzas
y debates filosóficos uno de los lugares más impresionantes de Birmania.
Para llegar a él, los visitantes deben subir los 777 escalones hasta la
cima del monte en que se ubica. En el camino, hay multitud de monos macacos
esperando golosinas.
Key Gompa
El pueblo de Kibar debajo del monasterio se dice que es el pueblo más
alto de la India. El monasterio ha sido atacado muchas veces durante su larga
historia de los mongoles y otros ejércitos y también fue arrasada por el fuego
y los terremotos.
La Catedral de Milán (en italiano, Duomo di Milano) es una catedralgótica emplazada en la ciudad homónima. Es la sede episcopal de la Archidiócesis de Milán. Es una de las iglesias de culto católico más grandes del mundo (tiene 157 metros de largo y puede albergar 40.000 personas en su interior) y las ventanas del coro tienen la reputación de ser las mayores que se conocen.
Fue hecha en 1386 y terminada en 1965. El plano de la ciudad de Milán, con sus calles que salen en forma de radio del Duomo o circundándolo, revela que éste ya constituía en la Antigüedad el centro de la ciudad, denominada Mediolanum. La Basílica de san Ambrosio fue construida en este sitio a comienzos del siglo V, siéndole agregada en 836 una basílica próxima. Cuando elfuego dañó ambos edificios en 1075 fueron reemplazadas por el Duomo.
Placa conmemorativa de la colocación de la primera piedra en 1386.
En 1386 el arzobispo Antonio da Saluzzo comenzó el nuevo proyecto en estilo Gótico radiante; hay en el edificio muchos aspectos insólitos en Italia, que pertenecen a la tradición arquitectónica gótica de Francia, como las dobles naves laterales. El inicio de la construcción, que coincidió con el acceso al poder en Milán de Gian Galeazzo Visconti, primo del Obispo, fue entendido como una forma de recompensar a la nobleza y a las clases trabajadoras que habían sido duramente reprimidas por su tiránico predecesorBernabé Visconti.
Antes de que se iniciasen los trabajos de construcción, se demolieron los palacios del Arzobispo, del Ordinari y el Baptisterio de San Esteban, mientras que la antigua iglesia de Santa Maria Maggiore fue usada como cantera de piedra. El entusiasmo por el nuevo e inmenso edificio pronto se extendió entre la población, y el astuto Gian Galeazzo, junto con su primo, el Arzobispo, supieron recabar grandes donaciones para el progreso del trabajo. El programa de construcción fue regulado estrictamente por la Fabbrica del Duomo, institución conformada por 300 empleados liderados por el arquitecto jefe Simone da Orsenigo. Galeazzo otorgó a la Fabbrica el uso exclusivo del mármol de la cantera de Candoglia y la eximió de impuestos.
En 1389, se designó como arquitecto jefe al francés Nicolas de Bonaventure, que dio a la catedral su fuerte impronta gótica. Diez años más tarde, otro francés, Jean Mignot, fue llamado desde París para evaluar y mejorar el trabajo realizado, ya que los constructores necesitaban ayuda técnica para levantar las piedras hasta una altura sin precedentes. Mignot declaró todo el trabajo realizado hasta entonces como en pericolo di ruina ('peligro de ruina') y hecho sine scienzia ('sin saber'). En los siguientes años se comprobó que los pronósticos de Mignot fueron erróneos, pero de cualquier manera estimularon a los arquitectos de Galeazzo a mejorar sus instrumentos y técnicas.
Los trabajos continuaron rápidamente y a la muerte de Gian Galeazzo en 1402, se había completado casi la mitad de la catedral. Sin embargo, la construcción quedó estancada hasta 1480 debido a la falta de dinero e ideas: los trabajos más notables de ese período fueron las tumbas de Marco Carelli y el papaMartín V (1424) y las ventanas del ábside (hacia 1470). De las últimas, aún permanecen las que representan a San Juan Evangelista, obra de Cristoforo de' Mottis, y las de San Eligio y San Juan Damasceno, ambas de Niccolò da Varallo. En 1452, bajo el gobierno de Francesco Sforza, se completaron la nave y los pasillos hasta el sexto tramo.
Uno de los hechos más destacados de la historia de la catedral se dio a finales de la década de 1480, con la estancia deLeonardo da Vinci en Milán al servicio del duque Ludovico Sforza. El gran maestro del Renacimiento participó en las reuniones y disputas acerca del avance de los trabajos, y proyectó varias soluciones para el cimborrio, que finalmente no fueron llevadas a cabo. Se conservan varios dibujos de su mano que muestran parte de sus propuestas, como la solución de doble casco para el cimborrio, que equilibraría fuerzas en la delicada estructura del edificio. Leonardo abandonó Milán en 1499.
Entre 1500 y 1510, bajo Ludovico Sforza, fue completada la cúpula octogonal y se decoró su interior con cuatro series de quinceestatuas cada una, que representan a santos, profetas, sibilas y otros personajes del Antiguo Testamento. El exterior permaneció en su mayoría sin decoración, excepto por el Guglietto dell’Amadeo, cimborrio con una alta aguja que corona el transepto, construido de 1507 a 1510 por Giovanni Antonio Amadeo. Es una obra maestra renacentista que sin embargo armoniza bien con el aspecto gótico general del templo.
El ascenso de Carlo Borromeo al cargo de obispo significó la eliminación de todos los monumentos laicos del templo. Estos incluyeron las tumbas de Giovanni, Barnabò y Filippo Maria Visconti, Francesco Sforza y su esposa Bianca, Galeazzo Maria Sforza y Ludovico. Sin embargo, la principal intervención de Borromeo fue la designación, en 1571, de Pellegrino Tibaldi como arquitecto jefe (una maniobra discutida que requirió de la revisión de los estatutos de la Fabbrica).
Borromeo y Pellegrini se esforzaron por alcanzar un nuevo aspecto renacentista para la catedral, que acentuaría su naturaleza italiana en menoscabo del estilo gótico, considerado extranjero y pasado de moda en aquella época. Puesto que la fachada principal permanecía en su mayor parte incompleta, Pellegrini ideó una de estilo romano con columnas, obeliscos y un grantímpano. Este diseño nunca fue llevado a cabo, pero la decoración del interior continuó: en 1575–1585 el presbiterio fue reconstruido mientras que se añadían nuevos altares y el baptisterio a la nave. Un coro de madera fue construido para el altar principal por Francesco Brambilla, un trabajo terminado en 1614.
En 1577, Borromeo consagró finalmente el edificio completo como un templo nuevo, distinto a los de Santa Maria Maggiore y Santa Tecla (que habían sido unificados en 1549después de agrias disputas).
A comienzos del siglo XVII, el obispo Federico Borromeo, primo de Carlo, contaba con las bases de la nueva fachada realizadas por Francesco Maria Richini y Fabio Mangone. Los trabajos continuaron hasta 1638 con la construcción de los cinco portales y las dos ventanas centrales. Sin embargo, en 1649, el nuevo arquitecto jefe introdujo una innovación notable: la fachada regresó al estilo gótico original, incluyendo los detalles ya acabados de las grandes pilastras góticas y los dos enormes campanarios. Se realizaron otros diseños, entre otros, por Filippo Juvarra (1733) y Luigi Vanvitelli (1745) pero ninguno de ellos se llegó a aplicar. En 1682 se demolió la fachada de Santa Maria Maggiore y se terminó de cubrir la azotea de la catedral.
En 1762 se levantó la aguja Madonnina, de una altura de 108,5 m, que ahora es uno de los rasgos principales de la catedral. Fue diseñada por Francesco Croce y luce en la cima una famosa estatua dorada que representa a la Virgen María.
El 20 de mayo de 1805Napoleón Bonaparte, a punto de ser coronado rey de Italia, ordenó que la fachada fuera terminada por Carlo Pellicani. En su entusiasmo, aseguró que todos los gastos recaerían sobre el tesoro francés, que reembolsaría a la Fabbrica por todos los inmuebles que ésta tuviera que vender. Aunque jamás se pagó este reembolso, ello ayudó a que finalmente, en solo siete años, la catedral tuviera su fachada terminada por el nuevo arquitecto, Carlo Pellicani hijo. En gratitud, se colocó una estatua de Napoleón en la cima de uno de los pináculos.
En los siguientes años se construyeron la mayoría de los arcos y chapiteles. Se terminaron las estatuas de la pared sur, mientras que entre 1829 y 1858 unas nuevas vidrieras reemplazaron las preexistentes con resultados menos expresivos. Los detalles finales de la catedral fueron terminados ya en el siglo XX: la última puerta fue inaugurada el 6 de enero de 1965. Esta fecha es considerada como el término del proceso que ha durado muchas generaciones, aunque todavía quedan algunos bloques sin esculpir esperando ser convertidos en estatuas.
Los trabajos de renovación que cubrían la fachada principal de la catedral terminaron en diciembre de 2008.
La catedral de Milán es un templo de grandes dimensiones, de cinco naves, una central y cuatro naves laterales, con al menos cuarenta pilares, atravesada por un transepto seguido por el coro y el ábside. La nave central tiene una altura de 45 metros, sólo superada en un edificio similar por la incompleta nave central de la catedral de Beauvais, con una altura de 48 metros. La construcción es de ladrillo, recubierto de mármol.
Destacan en el interior los grandes pilares fasciculados, de grandes dimensiones y extraña forma, pues se rematan en una especie de dosel esculpido que alberga estatuas. Los arcos ojivales de separación entre las naves se refuerzan mediante tirantes metálicos. Las bóvedas, de crucería sencilla, están decoradas en algunos tramos por complicados motivos de tracería.
Al exterior, los tejados permiten una observación cercana de algunas esculturas de gran calidad. Es muy destacado el bosque depináculos, chapiteles y cresterías que se puede observar desde los mismos. El punto más alto del templo es la La Madonnina, obra en cobre dorado, de Carlo Pellicani, inaugurada en 1774.
En el interior del templo pueden admirarse gran número de altares, estatuas, pinturas y retablos, así como un elevado número de monumentos funerarios, como:
Sarcófagos de los arzobispos Ottone y Giovanni Visconti, construidos en el siglo XIV.
Sarcófago de Marco Carelli, que donó una importante suma para la construcción de la catedral.
Monumento a Gian Giacomo Medici di Marignano, llamado «Meneghino», obra maestra del escultor renacentista Leone Leoni, con figuras en bronce de pátina oscura y relieves y columnas en mármoles de diversos colores, en la parte derecha del transepto.
La estatua de San Bartolomé de Marco da Agrate (1562), la más renombrada obra de arte de la catedral. Representa al Apóstol, que fue desollado vivo, sin piel, la cual le cuelga de los hombros y cae por delante como si fuera un manto. En la base se lee la inscripción: "NON ME PRAXITELES SED MARCO FINXIT AGRAT." (No me hizo Praxíteles, sino Marco da Agrate).
El presbiterio es una tardía obra maestra del Renacimiento, compuesta por el coro, dos púlpitos con grandes telamones realizados en cobre y bronce y dos grandes órganos. Alrededor del coro se encuentran las puertas de las dos sacristías, algunos frescos y una estatua papa Martín V, del siglo XV, obra de Jacopino da Tradate.
Candelabro Trivulzio, en el transepto, formado por dos piezas, la base (atribuida a Nicolás de Verdún, del siglo XII), caracterizada por un fantástico conjunto de vides, vegetales y animales imaginarios; y los brazos, de mediados del siglo XVI.
Monumento sepulcral del cardenal Marino Caracciolo, en el deambulatorio, obra de Agostino Busti, Il Bambaia, destacado escultor renacentista; del mismo autor es el retablo del transepto derecho, que muestra un relieve de La Presentación de María (1543) y otras figuras de santos.
La
historia cuenta que la fe Bahá'í, surgió 1844 en Persia, con el llamado de Mirzá Muhammad-'Alí; donde éste daba un mensaje para despertar la
conciencia a la sociedad y al clero persas, donde comunicaba la llegada de un
nuevo enviado
de Dios.
Bahá'u'lláh, era un discípulo de Báb en 1852 que llego
hacer prisionero en una cárcel de por falsos testimonios, donde fue penado
exiliado con su familia.
La comunidad Bahá'í se vio
humillada ante el fusilamiento del Báb y la aniquilación de su feligreses.
Las construcciones de estos Templos Bahá’í,
reflejan los orígenes, legendario y los símbolo representativo de la
arquitectura India.
Es un lugar donde encuentras una paz interior admirable por la espiritualidad que se
respira; tienen unos jardines maravillosos que representan la unión de los
pueblos, religiones y razas del mundo. Al llegar a ese lugar te encuentras con
oraciones y canto coral no se permite ninguna clase de instrumento musical.
La primera casa de adoración se dio
en Asia, 1908, localizada en Ashgabat, Los saberes de esta
comunidad prevén que estas Casas de Adoración sean rodeados por una serie
de ministerios dedicadas al desarrollo social, humanitario, educacional y
científico.